lunes, 9 de mayo de 2011

LAS "PRAIRIE HOUSES"


Thomas P. Hardy House, Racine, Wisconsin, 1905 . Perspectiva


Actualmente, “Prairie House”, designa un determinado tipo de casa que Wright desarrolló entre 1900 y 1911. Wright no empleó éste término, sino que habló y escribió del modo de vivienda más adecuado para la pradera del Midwest alrededor de Chicago y sus barrios periféricos. “Nosotros, los habitantes de middle West”-escribió en el número de marzo de 1908 de la revista Architectural Record- “vivimos en la pradera. La pradera tiene una belleza muy característica. Nosotros debemos reconocer y acentuar esta belleza natural, su tranquila extensión. De ahí los tejados de ligera pendiente, las pequeñas proporciones, las apacibles siluetas, las chimeneas macizas, los saledizos protectores, las terrazas bajas y los muros adelantados, que limitan pequeños jardines”. Y más tarde, en su Autobiografía, publicada por primera vez en 1932, revelaba:”Amaba la pradera de modo instintivo, por su extraordinaria sencillez: los árboles, las flores, el mismo cielo, un contraste excitante. Me daba cuenta de que, en la pradera, cualquier pequeña altura parece muy grande: cualquier saliente cobraba una importancia enorme, mientas que la anchura era menos importante… Yo tenía la ida de que los planos horizontales de las casas formaban parte del suelo y comencé a poner por obra esta idea.”
La línea horizontal, larga y prolongada, las bajas proporciones, estrechamente relacionadas con el suelo, los amplios saledizos y los techos de ligera pendiente son las características más destacables de los primeros proyectos de Wright. Pero tras estas características externas, se estaba formando un nuevo lenguaje arquitectónico. Esto no sucedió de la noche a la mañana ; después de la casa Winslow de 1893, tendrían que pasar casi otros siete años hasta que esas ideas y formas hubieran evolucionado completamente.
El primer paso en esta dirección se desarrolló de un modo completamente natural a partir de la planta de la casa espacios abiertos, delimitados unos de otros más por trucos arquitectónicos que por particiones o puertas lo que, a partir de entonces, se llegaría a conocer como “planta abierta”. Otro desarrollo fue la integración del edificio en el paisaje. Las primeras casas de Wright se construyeron en barrios periféricos, en una época en que éstos apenas estaban habitados, cuando el paisaje aún no estaba tan fuertemente urbanizado. 

Hillside Home School, Spring Green, Wisconsin, 1902
 Wright estaba convencido de que, en este paisaje plano y extenso, había que “levantarse del suelo” para conseguir una mejor vista. Por ello elevó el sótano al nivel de la planta baja, sirviendo así de basamento para la planta principal. En el nivel superior, comenzó a ver los muros exteriores como mamparas; los muros se levantan inmediatamente desde la base o desde el “nivel de las aguas subterráneas”.  Las ventanas del segundo piso forman una franja continua por debajo del alero. El revoco de cemento de los saledizos se pintó en un tono claro, reflejando así la luz hacia el interior que, de lo contrario, hubiera quedado bastante oscuro. Las ventanas basculantes- en lugar de la ventana corrediza  de “guillotina”, dividida horizontalmente en dos elementos que se desliza uno detrás del otro-, dejaban entrar más aire a las habitaciones.

Frank Lloyd Wright en su mesa de trabajo en Taliesin East, 1956

 
 Las aberturas de las ventanas quedaban protegidas contra el sol  y el viento gracias a los amplios saledizos del tejado. En cuanto a los materiales, recomendaba el empleo de uno sólo en lugar de un conglomerado de materiales como en aquel entonces estaba de moda. Sus casas con revoco de cemento estaban revocadas al completo y acentuadas con madera. Lo mismo puede decirse de las casas de ladrillo. Cuando se combinaban  diferentes materiales, como el ladrillo y el enlucido , se hacía de un modo uniforme por todo el edificio, con el fin de obtener una impresión de tranquilidad y sencillez.
La elaboración y el manejo de todos estos elementos se amplió y evolucionó desde sus casas tempranas con Bradley, Dana y Willits hasta las tardías como Martin Coonley y Robie. Pero desde la primera a la última se concibieron como casas para la Pradera: éste es, a pesar de que se diferencien en las plantas, el común denominador al que se pueden reducir, pese a todas sus diferencias individuales.

Antecedentes. Wright


ANTECEDENTES

Alrededor de 1900- en el período de 1895 a 1905-, la arquitectura en los Estados Unidos era una mezcolanza de estilos eclécticos, sin que de ninguna manera tuvieran relación con las ideas y los ideales de la nación. En dicha época, se consideraba como arquitectura el llevar a la práctica modas y estilos sin relación con las técnicas de la construcción. Pero, por otro lado, era también una época en la que toda la industria de la construcción estaba experimentando transformaciones revolucionarias. Aparecían nuevos materiales de construcción; al mismo tiempo se desarrollaban nuevos métodos de transformación para los materiales antiguos. Sin embargo, la arquitectura que realmente se llevaba a la práctica en aquel tiempo, poco o nada reflejaba estos nuevos métodos y materiales.
La gran exposición de Chicago de 1893, la Columbian Exposition, fue un buen ejemplo de esta situación. Por un lado, Louis Sullivan pudo afirmar que esta exposición “hacía retroceder a la arquitectura norteamericana al menos en 50 años”; pero, por otro, Daniel Burnham , el arquitecto de moda en el Chicago de aquel tiempo, alabó la exposición, por ser en su opinión un ejemplo de lo que les gustaría construir a los norteamericanos. Cuando insistió a Wright en que visitar a la Beaux-Arts de París le dijo: “Frank, esa exposición va tener gran influecncia en nuestro país. Por primera vez, los norteamercanos han visto a las obras cásicas en gran escala”. 

"Ho-o-den Temple", World’s Columbian Exposition, Chicago, Illinois, 1893   

World's Columbian Exposition, 1893


El joven arquitecto, que acababa de abrir su estudio con el encargo para la casa de William Winslow ( de la que Burnham diría: “una verdadera casa de gentleman desde los cimientos hasta la albardilla”, repuso: “No pues también está Louis Sullivan… y si John Root todavía viviera, no creo que pensara como tú. Richardson, desde luego que no.” Burnham siguió argumentando: “Frank la exposición te hubiera hecho ver que si bien Sullivan Richardson son ciertamente buenos en su género, su estilo no conseguirá imponerse… la arquitectura está tomando otra dirección.” Y naturalmente que así fue. No está exento de cierta ironía el hecho que este desastre arquitectónico de 1893 coincida con la fecha en que Frank Lloyd Wright abría en Chicago su estudio , después de haber trabajado durante casi siete años en el Adler y Sullivan.

Nathan Moore House, Oak Park, Illinois , 1895


 
En Chicago, Wright se decidió a solicitar trabajo en el estudio de Louis Sullivan, después de haber trabajado en diversos estudios de arquitectos. Sullivan trabajaba entonces en el proyecto de Chicago Auditorium y estaba buscando desesperadamente delineantes que le ayudaran. Después de trabajar durante siete años con Adler y Sullivan, Wright se despidió después de una violenta discusión sobre las condiciones de su contrato de trabajo ( en sus horas libres, construía casas “clandestinas”). Abrió entonces su propio estudio en el edificio Schiller, construido por Adler y Sullivan. Pronto tendría su primer cliente: William H. Winslow de River Forest, Illinois.
Richardson, Sullivan y Wright: la progresión de estos tres arquitectos se ha citado una y otra vez como la evolución de la arquitectura norteamericana, desde el clasicismo hasta un nuevo ideal. Richardson estaba profundamente influenciado por la tradición romántica, pero su trabajos permiten reconocer una virilidad y una fuerza muy norteamericanas. Sullivan, el “poeta”, el diseñador en el estudio Adler y Sullivan de Chicago, hacía que un edificio alto fuera algo más que un apilamiento de pesados bloques de mampostería. Con sus esbeltos proyectos, que acentúan la línea vertical, creó la verdadera expresión estética del rascacielos.
Tanto Richardson como Sullivan eran cultos, distinguidos y de gustos muy refinado. Los dos habían acudido a escuelas de la Costa Este, los dos habían estudiado en París en la Ecole des Beaux-Arts. De Wright  no puede decirse nada de ello; todo lo contrario: sus antecedentes estaban impregnados de principios fuertemente unitaristas y trascendentales. Creció en una familia más bien pobre; su padre era pastor protestante y profesor de música; su madre, profesora. Su primera juventud la pasó en la granja de su tío en el suroeste de Wisconsin. Allí el entorno era rural, agrícola y de carácter marcadamente galés: por parte de la madre, descendía de una familia de pastores protestantes, agricultores y profesores que habían emigrado al Nuevo Mundo en 1844 procedente de Gales. Creció en el valle de sus antepasados, en el mismo valle al que volvería a la edad de 44 años, tras dejar a su mujer  y a su familia en Oak Park, para construir su propia casa: “Taliesin”.
A ese trasfondo de la herencia, la influencia de su madre añadió la familiarización con los escritos y las doctrinas de Whitman, Thoreau  y Emerson, a los que se agregarían, más tarde, Byron, Shelley y Blake. Pronto aprendió a leer y a comprender a Schiller y a Goethe; para el viaje a la escuela, llevaba consigo una edición de bolsillo de obras de teatro y sonetos de Shakespeare. Gracias a su padre, que durante el día tocaba corales de Bach en el órgano de la iglesia(mientras que el joven Frank accionaba los fuelles)  y por la tarde sonatas de Beethoven en el piano de su casa, creció rodeado de la música de estos dos compositores. “Durante mi más tierna infancia me adormía, noche tras noche, con los acordes de las sonatas de Beethoven”, diría Wright.